lunes, 26 de octubre de 2009
miércoles, 7 de octubre de 2009
Aroma a fiestas...
En el aire bailan los aromas dulzones y de vivos colores, manzanas de caramelo
y algodón de azúcar...el cosquilleo de la noria, la risa de los autos de choque,
la sorpresas de los sobres, la magia de los fuegos artificiales y el fervor
de un pueblo ante su VIRGEN del ROSARIO...
Hoy Macael es aroma, aroma a fiestas...las fiestas de mi infancia añoradas en la distancia de los Kilómetros y del tiempo...
domingo, 20 de septiembre de 2009
30 años no son nada
martes, 15 de septiembre de 2009
domingo, 6 de septiembre de 2009
El sueño de la sirena…
Serena soñaba, igual que Ariel la sirenita, con su príncipe azul… pero después de varios batacazos entre sirenos y humanos, había decidido que la próxima vez que se enamorará lo haría con red, sopesando lo bueno y lo malo…sin olvidar nunca que lo importante es amar y que esto no tiene porque significar sufrir.
El amor mueve el mundo tanto en lo positivo como en su lado negativo, el odio…Y también pensó que por amar no debería dejar de ser ella misma, ser tal y como era, una sirena no intentar ser humana, un par de piernas no garantizan la felicidad.
Ahora está sola, además ha decidido no buscar más el amor, ya es hora de que este la encuentre a ella, ella ya lo ha buscado muchas veces y lo ha encontrado, pero este ni se ha enterado. Y mientras el amor llega, que llegará y la encontrará, disfruta de la sal y del sol, de las rocas y del mar… de los amig@s... Disfruta de la vida, eso si soñando de ver en cuando pero al igual que con el amor, soñando con RED
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Cruzar la puerta…
Cenicienta,Ceni para los amigos,salto deprisa de la cama pero se vistió sin prisa. Debía decidir bien la ropa que se pondría, era un momento muy importante y debía estar bien bella, pero para ella no para los demás.
La decisión estaba tomada, huir era lo importante, recuperar su verdadero yo… pero era difícil elegir el color de la barra de labios, mucho más que decir adiós.
Así que con todos estos deberes bien hechos cruzó la puerta, sin llorar ni mirar atrás.






